De todos es conocido el enorme bagaje social y cultural que nuestra Hermandad posee por su antigüedad, su historia y las incontables vicisitudes a las que a lo largo de los siglos se ha visto sometida.
La Cofradía en el año de 1809, contaba con ciento cuatro hermanos, cifra alejada de los il mil novecientos veintiseis considerando que la población de entonces era una octava parte de la actual hemos de convenir en el gran auge que ya tenía.
La exposición detallada de una lista de ingresos y gastos augura aburrimiento y desinterés, pero si dicho muestreo contable se refiere a las cuentas de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús en los primeros años del siglo XIX, sin duda nos producirá a la vez exclamación de sorpresa y una leve sonrisa, como en seguida veremos, y referencia directa del enorme esfuerzo económico que nuestros antepasados realizaron para mantener con modestia pero con gran dignidad a nuestra Cofradía.
Cargo de 1809:
-84 reales obtenidos de limosna con la taza.
-95 reales que dieron los hermanos de limosna en el día de la Fiesta de Ntro. Padre Jesús.
-21 reales que se juntaron de limosnas el Jueves Santo y el Viernes Santo.
-8 reales, valor de los embutidos que dio de limosna un hermano.
-140 reales, valor de un borrego que dio de limosna un hermano.
-258 reales de luminarias (en los inicios de la Hermandad, los gastos se limitaban a las aportaciones de los hermanos, para la compra de velillas para poner a Nuestro Padre Jesús; pasado el tiempo, por metonimia, luminaria pasó a significar la cuota anual).
-140 reales de hermanos que han entrado en la Hermandad.
-33 reales, valor de una cuartilla de trigo que dio de limosna un hermano,
-85 reales y 40 maravedíes, valor de un chivo quo dio en limosna unos hermanos
-16 reales y 25 maravedíes, valor de un vellón de lana y del pellejo da un chivo que dio de limosna un hermano.
—Data de 1809:
-150 reales en cera para la Fiesta de Nuestro Padre Jesús.
-15 reales en la composición de la cabellera de Nuestro Padre Jesús.
-24 reales para la misa del día de la Fiesta.
-8 reales a los acompañantes (se refiere al sacristán y monaguillos) en la referida misa.
-10 reales en la música y sahumerio.
-75 reales para la limosna del sermón de la enunciada Fiesta.
-12 reales en arar el olivar del Señor.
-48 reales en cera para el Jueves Santo.
-12 reales en la compra de este nuevo libro.
-15 reales en la composición del camerín del Señor.
-5 reales y 10 maravedíes en unos guantes para llevar el Guión.
-8 reales en recoger las aceitunas del olivar del Señor.
-4 reales en cinta para los romanos.
-15 reales en gorros para los romanos.
Al final del ejercicio se lee: ‘Cuyas cuentas vistas por el señor cura párroco y oídas por los hermanos, fueron aprobadas, ofreciendo las firmen al que supiese y de todo ello doy fe. El Mayordomo
Como hemos podido comprobar, parte de los ingresos se obtenían mediante aportaciones en especie (ganado, trigo, embutidos...), índice de que si en aquel tiempo las necesidades no eran grandes, sin embargo no se contaban con demasiados recursos, por lo que cualquier limosna, ya fuese en metálico o en especie, era bien acogida. Ahora, desde nuestra perspectiva actual, esas limosnas que con tanto sacrificio daban los hermanos de los siglos XVIII y XIX pueden parecemos una nimiedad, pero si nos situamos en el contexto económico-social e histórico de la época, comprenderemos el sacrificio económico que ello suponía, sacrificio económico y valentía en la afirmación y defensa de las convicciones religiosas que no era fácil mantener en aquel tiempo en que se ponía. en entredicho la validez de las instituciones religiosas, debido en gran parte a la influencia de los ilustrados franceses con sus teorías a todas luces materialistas.
El libro que tratamos cuenta con los cargos y datas y los cabildos correspondientes, hasta el año 1835, en que sin causa conocida dejan de anotarse hasta el año 1921. Tal vez la razón del paréntesis reseñado pudiese estar en los acontecimientos que. se produjeron en España por aquella época, siendo de destacar la desamortización de Mendizábal, con la que se expropiaron a la Iglesia todos sus bienes materiales. Esta y otras medidas posiblemente llevaron a nuestra Hermandad a mantener un prudente silencio y discreción ante los peligrosos acontecimientos que para cualquier institución de matiz religioso se podían producir. Es en el año 1921, cuando nuevamente comienzan a anotarse las vicisitudes que acontecen a la Hermandad, siendo digno de destacar la constitución, por primera vez, de una ‘Junta de Gobierno’: hasta aquella fecha se elegía al Mayordomo y éste elegía a sus consultores, cobradores y citadores; a partir de entonces (1921) se constituirá la Junta de Gobierno tal como hoy la conocemos.
Y en el año 1922 por primera vez se hace una rifa para ayudar a la financiación de los gastos de la Hermandad, signo de nuevos tiempos en que ya no era suficiente sólo con las limosnas de los hermanos, sino que había que poner a trabajar la imaginación en búsqueda de nuevos medios de obtener fondos.
•Finalmente destacaremos que en el citado libro de la Hermandad, aparecen los diferentes cabildos que se celebran para la rendición de cuentas anual, como para la elección de Mayordomo. Leamos, como muestra, el cabildo celebrado en 1815:
‘En la Villa de Arriate a 14 de febrero de 1815, los hermanos de Nuestro Padre Jesús Nazareno se juntaron en la sacristía de la parroquia de ella, a toque de campana según lo acostumbran, a efecto de nombrar Mayordomo y demás oficiales de esta Hermandad, y recibir cuentas del actual Mayordomo. Y así fuimos congregados y presididos del señor don Juan López Cabrera, cura párroco de la Villa de Arriate...